October 19, 2019

El tamaño de la banda sí importa

Te vamos a explicar por qué creemos que el tamaño de la banda de tu caminadora es importante. Y por qué es uno de los factores importantes que debes tener en cuenta cuando estés valorando la posibilidad de adquirir una caminadora.

En la banda de una caminadora es conveniente tener en cuenta dos dimensiones: el largo y el ancho. Las caminadoras tienen diferentes dimensiones, en función principalmente de su destino y uso final y luego, evidentemente, dependiendo del coste económico de la misma. Todas ellas cuentan con ventajas e inconvenientes y será el uso final que tú le des el que te permita una mayor o menor satisfacción.

Una primera referencia que hay que sopesar es si vamos a usar la máquina para caminar o para correr. Si no vamos a hacer un uso intensivo de la misma, no tiene demasiado sentido valorar la longitud de la banda pues, como norma general, la longitud de los pasos al caminar es mucho menor que los pasos al correr o trotar.

En segundo lugar, conviene valorar el espacio de que disponemos. Aunque en la actualidad muchos modelos son plegables, un tamaño mayor de la caminadora nos exigirá un mayor espacio libre para poder colocarla y que no se convierta en una molestia. Como norma general, las caminadoras más pequeñas suelen tener menores prestaciones, si bien, nos pueden convenir por necesidades de espacio o porque el uso deseado es de muy baja intensidad. Es importante recordar que si pretendes correr durante mucho tiempo, en una caminadora pequeña no te sentirás cómodo y a la larga tus rodillas y tus articulaciones se resentirán, pues la amortiguación en los modelos más pequeños no está pensada para soportar mucho tiempo y mucha intensidad.

En promedio, las dimensiones exteriores de una caminadora oscilan entre los 180 – 200 cm de largo y entre los 80 – 95 cm de ancho. Los modelos más amplios llevan aparejado una mayor superficie de carrera gracias a una banda más grande.

El factor determinante para elegir un tamaño y que te sientas cómodo es la longitud de tus pasos.

El tamaño mínimo que debes buscar, para un uso normal, no debería ser inferior a 40 cm de ancho y unos 120 o 130 cm de largo. Creemos que este es el mínimo para una caminadora en la que puedas caminar con normalidad. Sin embargo, los corredores o las personas que practiquen un ejercicio rudo e intensivo, probablemente necesitarán una caminadora que supere los 140 cm de largo, para sentirse cómodos con su zancada. Estas máquinas además, cuentan con mejores sistemas de amortiguación y de estabilidad, lo que a la larga protege el impacto reiterado en las rodillas y las articulaciones. Finalmente, en los gimnasios, es frecuente ver modelos cercanos o que superan los 150 cm de longitud, para que cualquier usuario pueda correr y trotar a placer.

En cuanto a la anchura, estará determinada por tu constitución y por la separación de tus piernas. La distancia mínima, para no sentirse encogido, consideramos que debe ser de unos 40 cm. A partir de esa distancia, solo la separación de tus piernas y tu propia constitución, si estás delgado o más fuerte, es el criterio que debes tener en cuenta.

Considera que para cualquier ejercicio se requiere un sacrificio y fuerza de voluntad para llevarlo a la práctica. Procura al menos que te sientas lo más cómodo posible y que trotar o correr no se convierta en un infierno para tí.

Como decíamos anteriormente, cada tamaño tiene sus ventajas. Las caminadoras pequeñas ocupan menos espacio y, por tanto, podrás colocarlas prácticamente en cualquier sitio y desplazarlas con mayor facilidad. El problema si son muy pequeñas es que puede que no puedas correr con grandes pasos o que la anchura te limite al dar las zancadas. Esto puede ser peligroso porque al tender a juntar los pies hacia el interior, puedes tener riesgo de dar pasos en falso y lesionarte.

En una caminadora más grande, te sentirás más cómodo y no tendrás problemas para correr con holgura, pudiendo caminar o correr sin problemas. Además, algo que es muy importante, la estructura y los sistemas de amortiguación te proporcionarán una protección adicional para que tus articulaciones no se resientan. Por contra, necesitarás más espacio para ponerla y, aunque sea plegable, sus dimensiones son más grandes y se hace más latoso el desplazarla.

Así que, ¡esto es fácil!. Agarra un flexómetro y mide la distancia de tus pasos y la separación de tus pies. Ya sólo te queda ver qué caminadora cumple tus requisitos.

 

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